Tierra seca, ojos hundidos
El café lo tomo amargo, y en ocasiones lo más dulce posible, cremoso, al grado de ser una bebida asquerosamente dulce que nada se encuentra cercano al sabor de café.
Que lo quieren hacer una analogía a que es como te gusta otra cosa... Pues si, igual y es verdad.
Algo que me hace falta hacer, esa una de esas actividades de adolescente en búsqueda de todo... Ponerme unos audífonos, un soundtrack, y así, hechar a andar imaginando...
Cada vez imagino menos y cada vez me es más difícil imaginar... Eso, no se porque es así. Tengo que ver, debo ver, y sólo así después puedo imaginar... Pero debe existir un antecendete.
Ósea que, no tengo la habilidad de innovar.
El café a veces me gusta sólo, muchas otra veces, me gusta tan dulce que da asco.
Etiquetas: Café con leche y avellana y crema y galletitas y venti, grande, latte, starbuck nunca imaginaste tener una cadena de café internacional, te hubiera comido la ballena.
